BIRDMAN: EL AVE QUE CONQUISTÓ LOS OSCAR

BIRDMAN: EL AVE QUE CONQUISTÓ LOS OSCAR

Si había una película que podía arrasar en los Oscar, esa era Birdman (y mi favorita The Grand Budapest Hotel, con la que empató en número de estatuillas ganadas, aunque la obra de González Iñárritu se llevó los premios gordos mientras su competidora obtuvo premios técnicos). Pese a que era un proyecto al que no mucha gente le tenía fe en sus inicios –como el director Mike Nichols, quien dijo a González Iñárritu que recapacitara acerca de lo que iba a hacer-, éste se montó en su macho y no solo creó una película de alto impacto, sino que se reinventó a sí mismo saliendo del drama que había caracterizado a sus trabajos anteriores; atrás quedó la etiqueta que, sin querer, se había colocado él mismo a través de Amores perros, 21 gramos, Babel y Biutiful.

iñarritu

Como sé que hay gente que aún no la ve, haré un texto seguro y de buen gusto (o sea, totalmente limpio de spoilers). Basta decir que la bien lograda comedia negra que retrata un poquito lo que sucede dentro del gremio cinematográfico y proyecta esa realidad a través de Michael Keaton, quien representa a un actor que no puede sacarse de encima la sombra del superhéroe que interpretó durante demasiado tiempo (¿se acuerdan de Batman?), acompañado por Edward Norton y Emma Stone como piezas angulares de la película. El ingenio que refleja la trama hace pasar al espectador de la diversión a la tensión en un paseo de ida y vuelta a bordo del excelente trabajo fotográfico de Emmanuel Lubezki, ganador del Oscar por mejor fotografía que, además, ya se había llevado el mismo galardón en la edición del año pasado gracias a Gravity; prácticamente no notas los cortes, y por si fuera poco (de nuevo, sin recurrir al spoiler), en esta película encontrarán un plano secuencia tan impresionante, que ya está considerado entre los mejores de la historia del cine. Para que se den una idea, los expertos lo sitúan al nivel de Rope, película de 1948 del maestro del suspense, Alfred Hitchcock.

Independientemente de que las circunstancias la hayan convertido en un must (lo cual, en ocasiones, resulta un odioso cliché), Birdman es un trabajo que no se pueden perder bajo ninguna circunstancia (si no lo han visto aún), y si ya la vieron, no me dejarán mentir. Si se dan una vuelta por la Cineteca Nacional esta semana todavía la encuentran, ¿Por qué no van, y platicamos acerca de qué les pareció?

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